Júpiter, al vibrar, hermosísimo instrumento musical: Smoot
Publicado por Hasardevi | 9:47 | 0 comentarios »- El Nobel de Física ofreció una conferencia magistral en la UNAM
- Los sonidos del universo confirman las observaciones de Platón, dijo
El universo es un espacio de sonido en el que planetas, estrellas, galaxias enteras y otros cuerpos celestes están en constante movimiento y cada uno genera sus ritmos particulares, dijo el premio Nobel de Física 2006, George Smoot.
Leer todo aquí: http://www.jornada.unam.mx/2010/07/08/index.php?section=ciencias&article=a11n1cie
Para que la humanidad transforme su destino, debe caminar por el humanismo del "camino del medio"
Publicado por Hasardevi | 13:54 | 0 comentarios »Construir una sociedad realmente pacífica sólo es posible cuando su funcionamiento va acorde al bien fundamental. Para ello, la comunidad, en general, debe funcionar basada en el espíritu del humanismo del camino del medio, concepto clave en la filosofía budista. En el nivel social, deberían establecerse como base del funcionamiento social los principios de la dignidad humana y del respeto supremo a la vida. Para lograr esto debemos emprender, antes que nada, una “odisea espiritual”, no exenta de angustia y de conflictos internos, de reflexión y de renovación en el nivel más profundo de nuestro ser.
Resumen y notas por Hasardevi
El presidente de la Soka Gakkai Internacional, Daisaku Ikeda, en su Propuesta de Paz del 2002 establece: “Las diferentes corrientes de pensamiento de la sociedad tienden a ser, por lo general, restrictivas y exclusivistas. Por ejemplo, el materialismo rechaza el espiritualismo y viceversa. En general, todos los sistemas de pensamiento tienden a imponer al individuo y a la sociedad modelos que consideran ideales. Los patrones ideológicos de pensamiento siempre entrañan cierto grado de categorización rígida. Sin embargo, la filosofía budista no impone uniformidad. Por el contrario, trata de comprender las condiciones de la época y, a partir de allí, extrapolar las mejores opciones”.
Esto no debe confundirse con un amoldamiento sin rigor ni principios, y mucho menos seguir la corriente o transigir en lo relativo a los principios fundamentales. Eso no es el Camino del Medio o "el medio dorado". No se intenta mejorar a los individuos ni a la sociedad imponiéndoles modelos o ideales preexistentes… el rasgo distintivo de esta filosofía, es que podemos abarcar entidades distintas y aun contradictorias y extraer de todas ellas sus potenciales positivos inherentes.
Debemos transformar, desde sus bases, las estructuras sociales que ponen en peligro la dignidad humana. Es una lucha sin cuartel contra el mal. Ku, de kudoku (beneficio), significa extinguir el mal y doku significa extraer el bien. Por lo tanto, un aspecto del beneficio yace en eliminar las manifestaciones del mal. No hay beneficio más fundamental que erradicar las impurezas de nuestra vida y forjar un estado de vida puro. No podemos lograr la felicidad verdadera sin erradicar las impurezas y las tendencias negativas y destructivas que existen dentro de nosotros. Por eso, debemos luchar contra el mal y contra aquello que resulte destructivo. Pero cuidado, no caigamos en la tentación de poner el mal de un lado y el bien del otro. Las manifestaciones externas de estos dos términos son relativas y transmutables. Sólo parecen absolutas e inmutables cuando el corazón humano se vuelve esclavo de las palabras y de los conceptos abstractos.
Desde la perspectiva budista, lo que experimentamos como bien o mal no es algo fijo, sino que depende de nuestras actitudes y reacciones. El bien y el mal no son entidades invariables; el bien contiene el mal dentro de sí y lo mismo sucede a la inversa. Esta enseñanza ha sido expresada en la teoría de los 10 mundos o estadios de la vida interior que posteriormente se analizarán más ampliamente y que ahora esbozaremos brevemente.
Estos 10 estados están dentro de toda vida y cada uno de ellos contiene a los otros diez:
Infierno, hambre, animalidad, ira, tranquilidad, éxtasis, aprendizaje, absorción, aspiración a la iluminación (bodhisattva), iluminación (budeidad). Los cuatro primeros mundos son llamados los bajos mundos y muy probablemente son los estados de vida que lamentablemente se hacen manifiestos muy frecuentemente en el mundo que nos rodea. El primer mundo denota un estado de sufrimiento en donde todo parece negro, el hambre denota la avaricia, el deseo constante insaciable, la animalidad denota una condición de vida en que el "fuerte" abusa del "débil", la ira es un estado en que el ego menor se manifiesta ensoberbecido. No obstante, estos cuatro bajos mundos tienen desde luego un lado positivo de acuerdo al estado de vida predominante: alguien en un estado de vida de aspiración a la iluminación, no vivirá de igual forma estos cuatro mundos; la ira por ejemplo, se manifestará preponderantemente en un estado de indignación ante las injusticias y el deseo constante (hambre) será, por ejemplo, el de ayudar a otros seres humanos a salir de su infelicidad. La tranquilidad y el éxtasis, no obstante el concepto que evocan, pueden ser engañosos y son fácilmente desestabilizados si la tendencia de la vida ronda los cuatro bajos mundos, sobre todo. En el estado de aprendizaje se sube el nivel de vida, se está abierto a conocer lo nuevo; la absorción es propia de la tarea de intelectuales, artistas embebidos en su trabajo, un estado en el cual se percibe más con el espíritu... Aspirar a la iluminación, estar en el estado de Bodhisattva, que literalmente quiere decir los que surgen para ayudar a la humanidad, es un estado elevado de vida en el que el ego menor o yo inferior queda eclipsado por el Yo superior, por una conciencia de la interrelación de todo ser viviente. El estado de iluminación es el estado de felicidad absoluta, inamovible, con plena conciencia y contrariamente a lo que se cree, no es un estado al que se "llegue" y ya, sino uno en el cual el reto es "mantenerlo".
El budismo enseña que es peligroso buscar la plenitud sólo en el campo de los fenómenos transitorios, circunstancias frágiles sujetas al cambio por definición, porque uno se hace vulnerable y dependiente.
Cuando se habla de libertad en el ámbito budista, se refiere a aquel sentimiento que experimentamos cuando percibimos con toda nuestra vida que estamos unidos con lo eterno, que somos uno con la Ley del universo y frente a esta toma de conciencia no hay circunstancia alguna que pueda amenazar fundamentalmente nuestra seguridad.
Una de las características del budismo es su capacidad de abarcar entidades contradictorias y de extraer el potencial positivo que cada uno posee. En otras palabras, imponer a la gente una alternativa binaria y obligarla a optar entre términos aparentemente contradictorios, fomenta la discriminación allí donde no debería de haberla en absoluto.
La doctrina del origen dependiente sirve de fundamento teórico para la paz ya que postula la convivencia de todo lo que existe en el universo a través de relaciones interdependientes. Si el orden esencial es la interrelación, entonces separarse de las personas nos causa angustia.
Puede que culpemos a alguien de nuestra propia infelicidad, pero en realidad lo que determina y perpetúa nuestra infelicidad es nuestra reacción de cortar lazos, rehusarnos al diálogo, odiar, sentir celos, albergar resentimientos, etc. Esa es la labor de la oscuridad fundamental.
Debemos comprender que aun aquello que nos genera aversión tiene cualidades que pueden contribuir a nuestra vida; aun aquello que nos desagrada representa una oportunidad para desarrollar nuestro humanismo. Esto es lo que se conoce como tolerancia activa, debemos fomentar la empatía hacia los demás y el aprecio por la diversidad
Para modificar el curso de la historia humana hará falta que cada individuo tome una profunda determinación interior, una auténtica decisión existencial de ir en busca de su humanismo inherente y transformar su vida de raíz. La clave yace en el corazón humano, en la determinación de las personas por el orden y la tranquilidad de la sociedad y en que cada uno establezca una sólida identidad mediante el proceso de la Revolución Humana (concepto que también explicaremos aquí, en el gato meditativo en otra oportunidad).
Se publica diálogo entre Daisaku Ikeda y Hazel Henderson
Publicado por Hasardevi | 11:53 | 0 comentarios »El libro Ciudadanía planetaria que reúne el diálogo y el intercambio epistolar mantenido entre Hazel Henderson y Daisaku Ikeda desde 1998 hasta 2002 fue recientemente publicado en chino tradicional por la casa editorial The Commercial Press de Hong Kong. La obra fue inicialmente publicada en Japón en 2002 con el sello de Shufu No Tomo, bajo el título de El diálogo global: Hacia un brillante siglo de la mujer. El libro ha sido traducido también al francés, italiano y portugués.
En la obra, los autores departen sobre una serie de temas en torno al concepto de ciudadanía global y la sostenibilidad del mundo. Los capítulos que conforman la obra son: una vida de acción cívica; la universidad llamada vida humana; salvar la madre vida; una nueva economía; pensamiento global – acción local; la revolución de la civilización; una tecnología que beneficie el porvenir; la Carta de la Tierra y la ética ecológica; una centuria de la mujer; y, sociedad de beneficio mutuo.
La doctora Hazel Henderson es una reconocida economista de los Estados Unidos, especializada en el ámbito de la evolución financiera y social. Ha prestado sus servicios como consultora de desarrollo sostenible en más de treinta proyectos gubernamentales, intercontinentales y académicos.
Líder budista impulsa un tratado para la abolición nuclear
Publicado por Hasardevi | 10:41 | 0 comentarios »
IDN-InDepthNews, 20 Junio 2010
(Foto por Daisaku Ikeda tomada en Gunma, Japón.)
BERLÍN/TOKIO (IDN) – El destacado pensador budista Daisaku Ikeda ha exhortado la pronta iniciación de negociaciones destinadas a lograr un tratado global para la abolición de las armas nucleares y de todas las demás armas de destrucción masiva que coincidiera en lo posible con el 70º aniversario de los bombardeos atómicos sobre Hiroshima y Nagasaki.
Un tratado internacional, implementado en la forma de una Convención sobre Armas Nucleares (CAN), tendría como mandato primordial la prohibición de desarrollar, probar, producir, almacenar, transferir, utilizar armas nucleares y amenazar con su empleo, y al mismo tiempo, garantizar su eliminación. Dicho tratado sería, en lo formal, similar a las convenciones existentes que estipulan la proscripción de otras categorías de armas, como las biológicas, las químicas y las minas antipersonales.
"Tenemos que construir algo positivo partiendo de este impulso", afirma Ikeda, presidente de la asociación budista Soka Gakkai Internacional (SGI), quien por décadas se ha dedicado a promover la eliminación de los arsenales atómicos. A comienzos de setiembre de 2009, el señor Ikeda formuló un plan de cinco puntos para el logro de la abolición nuclear.
El Presidente Ikeda dio una entrevista a Ramesh Jaura para IDN-InDepthNews, en forma conjunta con la agencia de noticias Inter Press Service, aquí responde sobre cómo hacer para que importantes tratados sobre abolición de armas nucleares avancen en su implementación:
"Más que ninguna otra cosa, debemos convocar la fuerza de la voluntad popular y de la opinión pública internacional. Eso creará las condiciones para que los líderes gubernamentales se interesen genuinamente en lograr un progreso.
En tal sentido, sin embargo, la verdadera pasión e interés dentro de la sociedad civil están confinados mayormente a las personas que participan de ONGs directamente comprometidas con la referida cuestión. Pero estamos ante una cuestión de la máxima importancia –el destino de la humanidad literalmente pende de un hilo— para dejarla en manos de minorías que crean políticas gubernamentales.
Los movimientos para establecer tratados de prohibición de minas terrestres y municiones de racimo fueron liderados por ciudadanos comunes, personas cuyo sentido de humanidad se vio ultrajado por la naturaleza horrenda de esas armas; cuyo sentido de urgencia fue impulsado por la necesidad de prevenir mayores sufrimientos. De la misma manera, cuando la gente comprenda cuán importantes son el TPCEN y el TPPMF para reducir la amenaza de las armas nucleares, podremos presenciar un poderoso oleaje de respaldo dentro de la opinión pública internacional.
Desde enero hasta marzo de este año, los jóvenes y los estudiantes miembros de la SGI de ocho países realizaron encuestas entre sus pares para conocer la postura de estos respecto de las armas nucleares. Muchos entrevistados, al comienzo, dudaron acerca de las razones de esa iniciativa, con lo que se puso en evidencia hasta qué punto la gente cree que las armas nucleares están esencialmente desvinculadas de su vida. Así y todo, casi el setenta por ciento de los entrevistados aseguró que el uso de las armas nucleares era inaceptable en cualquier circunstancia. Más de la mitad expresó que nuevos debates sobre cuestiones nucleares podrían estimular el progreso hacia la abolición.
La clave, por ende, son los esfuerzos persistentes dentro de la sociedad civil para profundizar la conciencia y el interés por la cuestión nuclear, destacando, entre otras cosas, la importancia de esos tratados. Una labor tal es capaz de vencer los obstáculos hacia el progreso y transformar la realidad más pertinaz. Eso es lo que la SGI ha intentado lograr a través de la campaña Década de los Pueblos por la Abolición Nuclear, iniciada en 2007.
P.: ¿Qué papel le asignaría usted a la educación?
(...)
Juntos, podemos establecer los cimientos dentro de la sociedad internacional para crear un mundo sin armas nucleares. La gente joven ya se ha situado a la vanguardia de dicha labor. Cuando las personas comunes se unen solidariamente, poseen el poder de cerrar las brechas entre la realidad y los ideales. Esa es la determinación que nos anima cuando nos esforzamos por la puesta en marcha de aquellos tratados y, aun más, por el establecimiento de una Convención sobre Armas Nucleares que prohíba completa y efectivamente esa clase de armamentos.
La entrevista completa se encuentra aquí: http://tinyurl.com/289sxuv
El karma en el budismo
La explicación del karma dentro de las doctrinas budistas es diferente de la hinduista, ya que en esta corriente de pensamiento el karma no es únicamente una ley de causa y efecto que implicaría la existencia de dioses invisibles encargados de hacerla cumplir, sino una inercia natural.
El loto, en alusión al Sutra del Loto "El Rey de los Sutras" según la tradición budista de Nichiren Daishonin, contiene en su flor las semillas por lo que simboliza la simultaneidad de causa y efecto, esto es, que en la causa misma se lleva intrínseco el efecto. Esto es parte de la connotación de "karma", per hay mucho más...
Cuando un sujeto roba un banco, esta acción quedará registrada en su mente alterando el flujo de ésta, y provocando en él una percepción errónea de la realidad («tengo derecho a tomar sin permiso las cosas que necesito»). En realidad este proceso es subconsciente. Estas percepciones erróneas le condicionarán a sufrir más adelante, pues crean un estado mental propenso a la infelicidad.
Son las percepciones erróneas las que producen la infelicidad, la distorsión que en la mente se hace de la realidad, la validación de una conducta inadecuada y dañina produce los efectos negativos que se van grabando en la vida del individuo. Pero no hay que confundir karma con "tendencia de vida".
El karma no sería entonces una recompensa o un castigo mágico a las acciones sino simplemente el hecho de que las acciones humanas tienen consecuencias tanto externas como mentales.
El karma puede entenderse como una forma de "crédito y débito", no tanto como premio y castigo.
Fundamentación
Según el budismo, al comportarse de acuerdo con el karma, la persona debería tomar conciencia de que la búsqueda de la venganza y el mal traerá graves consecuencias en la vida diaria y en las vidas futuras. Esto permitiría aprender del sufrimiento, dominarlo y sacar provecho de él en términos espirituales para llegar al desarrollo de una vida más plena.
Puesto que todo acto tiene origen en la mente, el budista debe vigilar sus pensamientos y sus palabras, ya que también pueden producir bien o mal. Cada acción y palabra, buenas o malas, sería un búmeran que a veces vuelve en la misma vida y a veces en una vida futura.
El karma puede ser explicado como un fenómeno análogo a la inercia. Según esta visión, el individuo genera tendencias a través de sus causas. Un pensamiento, palabra o acción intencional, si se repite, se convierte en costumbre y condicionará una tendencia en el mismo sentido. En el futuro, las causas no necesariamente serían intencionales, sino que estarían influidas por causas previas. En este sentido, el karma constituye una influencia inconsciente, condicionante pero no determinante, pues somos siempre libres y podemos contrarrestar nuestras influencias o tendencias negativas. Aunque sean escasos en porcentaje, tenemos numerosos ejemplos de personas que han cambiado radicalmente de vida.
La mayoría de las escuelas budistas enseñan que mediante la meditación se puede llegar a un estado de super conciencia llamado nirvana (samādhi en yoga), que es el fin de la existencia condicionada por el karma. Algunas, como las del budismo nichiren, entienden que no es posible escapar al ciclo de la reencarnación, si el karma no se rompe. Por lo tanto, la práctica budista tiene por objeto que las personas alcancen un estado de paz y felicidad absoluta en esta misma vida y de este modo, "romper" la cadena del karma. Trascenderlo.
Karma: no sólo acciones físicas
El karma no implica solamente las acciones físicas, sino habría tres factores que generan reacciones:
• los actos
• las palabras
• los pensamientos.
El budismo sostiene que, así como las causas internas dan lugar a las consecuencias que ocurren en lo externo, las personas pueden escapar del condicionamiento del karma y así liberarse de los cuatro sufrimientos:
1. nacimiento
2. enfermedad
3. vejez
4. muerte
De acuerdo con varias religiones dármicas, el karma sería una energía metafísica (invisible e inmensurable) que se deriva de los actos de las personas. De acuerdo con las leyes del karma, cada una de las sucesivas reencarnaciones quedaría condicionada por los actos realizados en vidas anteriores. Es una creencia central en el budismo, el hinduismo, el yainismo, etc., aunque con ciertos matices.
El sustantivo sánscrito kárman significa ‘acción’. Proviene de la raíz kri: ‘hacer’.
Por lo tanto, comencemos por aceptar nuestra responsabilidad en cada situación, aunque aparentemente nos parezca injusta. Aceptar y entender nuestra responsabilidad nos ayuda a darle una perspectiva positiva a nuestra vida y es el primer paso importante para equilibrar nuestro karma.
Esto comprende no solo acciones, también abarca nuestros pensamientos.
Hay algo realmente importante que subrayar, para que nosotros sembremos algún tipo de Karma, debemos tomar conciencia de lo importante e imprescindible que es la intención y no la acción, es decir el sentimiento o pensamiento que me mueve para hacer algo es lo que definitiva y completamente creará mi Karma.
Así, no es únicamente nuestra acción lo que determina nuestro Karma, es nuestra actitud ante la vida la que lo creó, es decir, que no es lo que hagamos sino la emoción que habita en esta acción… y la emoción que lo genera.
¿Cómo, entonces, entender y tomar conciencia de los pensamientos y emociones que están invadiéndonos constantemente? Observándonos constantemente. Es común que observemos el desempeño del vehículo que utilizamos para transportarnos, si escuchamos un "ruidito", porque estamos atentos a ello, observamos y tratamos de conocer su origen, pero, ¿y nuestras emociones? ¿nuestros pensamientos? ¿nos preocupamos por entender la índole de éstos y qué los origina?; ¿observamos nuestras motivaciones?
Casi todo el tiempo estamos actuando de manera mecánica, sin atender los reclamos de nuestro cuerpo, menos de nuestra mente o "corazón", es decir, las emociones que nos embargan: las negamos, las disfrazamos, pretendemos engañarnos a nosotros mismos. Eso es parte de la inconsciencia en la que se vive y, al no atender esa parte vital de nuestra vida, deambulamos por el mundo repitiendo patrones de conducta dañinos y creamos olas de negatividad y dolor en nuestro entorno. Hacemos algo por la motivación equivocada... y los resultados nos lo gritan pero somos incapaces de verlo.
En realidad, no es tan complicado, pero todo comienza con una forma de liberación, la más básica: "Yo soy responsable de lo que me ocurre, pero también yo tengo el poder de cambiarlo".
-----------
NOTA: Se recomienda la lectura del artículo: "Karma" publicado en este mismo blog.
La Luna tiene más agua de lo que se creía: estudio
Publicado por Hasardevi | 16:47 | 0 comentarios »El líquido se encuentra incorporado al interior rocoso del satélite de la Tierra, publicó la revista 'Proceedings of the National Academy of Science'.
Reuters
Publicado: 15/06/2010 13:53
Washington. Hay mucha más agua en la Luna que lo que casi cualquiera pensaba y previsiblemente es algo común bajo su superficie, según un informe.
Recientes misiones a la Luna han mostrado agua congelada en cráteres en su superficie, además de hielo bajo el polvo gris.
Pero un nuevo estudio publicado el lunes en la revista Proceedings of the National Academy of Science demostró que hay mucha más agua en la Luna que eso, lo que representa hallazgos importantes para futuras misiones lunares.
"El agua puede ser ubicua dentro del interior lunar", concluyeron los investigadores.
"Durante más de 40 años pensamos que la Luna era seca", resaltó Francis McCubbin del Carnegie Institution of Washington, quien lideró el estudio.
"Descubrimos que el contenido mínimo de agua iba desde 64 partes por mil millones a 5 partes por millón, al menos dos órdenes de magnitud mayores que resultados anteriores", agregó.